Seis meses después, lo que hemos aprendido

Deepwater Horizon Gulf Oil SpillOctober 21, 2010

No sólo los océanos cubren el 70 por ciento de la superficie del planeta, sino que también estamos interrelacionados con ellos en forma que muchas veces olvidamos.

Los océanos regulan el clima y su comportamiento, generan más del 70 por ciento del oxígeno que respiramos, absorben dióxido de carbono, alimentan las nubes de humedad que induce a la lluvia, proporcionan alimentos, conectan culturas, inspiran nuestro espíritu y, lo más importante, sostienen toda la vida en este planeta.

Sin embargo, la vitalidad y diversidad de los océanos se está comprometiendo en gran medida por causa de una de las especies terrestres... el hombre. Es lamentable que deban ocurrir catástrofes tales como el derrame de petróleo del Golfo para darnos cuenta de la vulnerabilidad de nuestro sistema de soporte de vida.

Y ahora que ha transcurrido un poco más del sexto mes de la explosión del Deepwater Horizon, ¿qué hemos aprendido?

Coral Spawning in the Gulf of MexicoEl Golfo de México es el noveno mayor cuerpo de agua en este planeta, donde prolifera una amplia variedad de especies, desde el plancton microscópico hasta algunas de las más grandes ballenas del planeta. Es el hogar de la mayor diversidad de vida encontrada en los ecosistemas de la Tierra, los arrecifes de coral. Desovando en la oscuridad de la noche, sólo en un puñado de noches durante el año, los corales lanzan su próxima generación hacia las columna de agua para ser arrastradas por las complejas corrientes y así formar nuevos arrecifes en lugares muy lejanos, conectando al Golfo de México con el resto del planeta agua.
El Golfo de México es también el hogar de una amplia gama de hábitats que soportan complejas redes de la vida, desde marismas, pantanos y manglares hasta el océano abierto y las activas comunidades de las aguas profundas. Dentro de esta gama de vida hay varias especies emblemáticas del Golfo: cinco clases de tortugas marinas, el enorme mero Goliat, atunes de aleta azul en peligro de extinción, los delfines nariz de botella, y miles de millones de aves residentes y migratorias

Goliath Groupers make the mangroves their home during the first years of their livesLo que sí sabemos es que antes del trágico 20 de abril, el Golfo de México ya era un ecosistema en serios problemas. Debido al tamaño y el volumen del río Mississippi, su delta no sólo ofrece valiosos y nutrientes sedimentos, sino que también transporta un río de fertilizantes tóxicos, productos químicos y contaminantes a las aguas del Golfo, creando una de las mayores zonas muertas en el mundo, ahora del tamaño del estado de Nueva Jersey y creciendo cada año.

Esta región ha sido un experimento sobre cómo los humanos pueden controlar la naturaleza en eventos como inundaciones y huracanes. Hemos alterado, manipulado y controlado el flujo del Mississippi durante más de 80 años. Y hasta ahora estamos comenzando a entender lo que esto significa en el flujo natural y la conservación de la barrera de islas, que soportan un rico ecosistema y la conexión del río Mississippi con todo el Golfo de México. Estamos, literalmente, destruyendo una de las zonas productoras de alimento más importantes de Norte América.

Estas áreas solían ser dinámicas, con su flujo y reflujo siguiendo los ritmos de la naturaleza. Han apoyado una amplia gama de vida silvestre que se ha adaptado a esta siempre cambiante vía acuática viviente. El 90% de todas las especies marinas en el Golfo dependen de los estuarios costeros en algún momento de sus vidas. Pero ahora, hemos bloqueado o canalizado este flujo natural del agua con proyectos de control de inundaciones, que priva al delta y los pantanos de valiosos recursos que los mantiene vivos. Más del 50% de los humedales de la región del Golfo se han perdido desde la década de 1970.

Shrimp Boat at SunriseA pesar de estas depredaciones provocadas por el hombre, el Golfo de México sigue siendo un coto de pesca muy rico, que produce el 50 por ciento de la producción camaronera de Estados Unidos, el 35 por ciento de los cangrejos pinza azul, y el 40 por ciento de sus ostiones. Pero cada vez más, las prácticas de pesca han puesto una enorme presión sobre estos recursos vulnerables naturales, ocasionando el colapso de algunas pesquerías.

Esta zona también es rica en recursos petroleros y lo ha sido durante decenas de miles de años. Hoy en día el Golfo de México cuenta con más de 4.000 plataformas de petróleo y gas y decenas de miles de kilómetros de tuberías. El 90% de las perforaciones estadounidenses de mar adentro se lleva a cabo aquí, pero como todos lo estamos viendo claramente ahora, viene con un precio muy alto.

La plataforma Deepwater Horizon explotó el 20 de abril y fue bloqueada finalmente 86 días después. Tomó semanas para determinar finalmente el total de la cantidad de petróleo derramado, los expertos ahora dicen que 4,9 millones de barriles se volcaron en el Golfo a 5 kilómetros bajo la superficie del mar, convirtiéndolo en el mayor derrame marino de la historia. Más de 5 millones de litros de dispersantes tóxicos también se han añadido, convirtiendo esta tragedia en el más grande experimento de tóxicos jamás realizado en un cuerpo de agua.

Ocean Futures Society Director of Photography with an oil soaked boom from the Deepwater Horizon DisasterYo estuve en locación en el Golfo con mi equipo para ayudar a documentar el desastre, la búsqueda de respuestas y contar las historias de las comunidades locales que tendrán que soportar esta catástrofe en los próximos años. Viajamos a Luisiana en furgoneta y avión, haciendo lo que un equipo puede hacer, sabiendo que no vamos a dejar de depender de combustibles fósiles en el corto plazo, pero con la esperanza de inspirar a aquellos que nos apoyan de que cada acción cuenta. Pasamos varios días en el mar. No sólo fuimos algunos de los primeros buzos documentando la dispersión del petróleo a lo largo de la columna de agua, también nos encontramos cara a cara con los animales y sus hogares del pantano destruidos por el aceite mezclado con dispersantes tóxicos.
Durante muchos días, salimos al amanecer de puertos en varias partes de la costa de Luisiana junto a barcos camaroneros contratados por British Petroleum para ayudar a contener y limpiar el derrame de petróleo. Pero lo que penosamente atestiguamos desde el nivel del agua era la ineficacia de muchos de estos intentos. Encontramos barreras que rodeaban vitales hábitats de anidación de aves marinas. Las aves volaban sobre las barreras para buscar su alimento en el mar y, en consecuencia traían el aceite de regreso a sus nidos, de vuelta a sus polluelos hambrientos.

Desde el aire, vimos kilómetros y kilómetros de aceite en la superficie, en áreas de las zonas de convergencia en las que el aceite se concentraría. No podíamos dejar de pensar en todos los animales que no sólo dependen de las corrientes para su transporte, sino también para su alimentación a lo largo de estas convergencias y que ahora están ingiriendo el crudo.

Oil soaked crab in the Louisiana marshesMientras los medios de comunicación nacionales e internacionales mostraban las imágenes desgarradoras de los animales directamente afectados por el derrame de petróleo, nosotros pasamos varios días con quienes estaban haciendo todo lo posible para salvarlos. Filmamos la dedicación y el arduo trabajo del Instituto Audubon y de Michele Kelley, quien está a cargo del equipo que limpia y cuida de las tortugas marinas que llegan a sus instalaciones al sur de Nueva Orleáns. Durante nuestra visita a mediados de julio, contaban con 123 tortugas marinas de cuatro especies diferentes, y estaban ocupados construyendo otros tanques para albergar a más víctimas de este horrible crimen. Hasta la fecha, 588 tortugas marinas han sido rescatadas y limpiadas y están en espera de su liberación, cuando los biólogos crean que es seguro el retorno a su hogar.

Pasamos un tiempo con los veterinarios y cuidadores del Centro Internacional de Investigación y Rescate de Aves quienes trabajaban todo el día, asegurando una alta tasa de supervivencia de treinta y cinco especies diferentes de aves costeras y marinas, que habían sido llevadas a sus instalaciones de Fort Jackson. Vimos como limpiaban meticulosamente a las aves, una pluma a la vez, en lo que debe ser un proceso bastante estresante para ellas.

Holly Lohuis and International Bird Rescue Research Center release laughing gulls who were rehabilitated after the Gulf oil spillEstos dedicados profesionales saben que limpiar y salvar a estas aves no es mas que una pequeña curación al daño tan grave hecho en el Golfo de México. Estas aves fueron sólo una fracción de las miles que están siendo afectadas por el derrame de petróleo. Mil millones de aves migratorias aún debe llegar a la región del Golfo en los próximos meses durante la migración de otoño e invierno. Esta es otra de las conexiones de continentes enteros con la región del Golfo.

Comprobando que los efectos de este derrame continuarán en las próximas décadas, mi equipo disfrutó de un momento memorable filmando la liberación de 32 gaviotas. A medida que ayudamos a abrir la puerta a sus jaulas, ¡sentimos que también nosotros hacíamos lo que podíamos por ayudar a un ecosistema que nos ha dado tanto!

Con la atención mundial centrada en el Golfo de México y su importancia económica y de conservación, es nuestra esperanza que este desastre sirva como llamada de atención y como un catalizador para un mayor enfoque y protección de estas aguas, que son el alma, tanto del Golfo como de sus muchas comunidades y su rica diversidad biológica. Con nuestra exploración de esta región, mi meta es motivar a pasar del desastre a la esperanza, del derrame de petróleo y aceite, a nuevas tecnologías solares y eólicas y nuevas fuentes de trabajo.

En OFS entendemos de lo que los humanos somos capaces cuando nos enfrentamos a una crisis, pero lo que estamos tratando de inculcar en las generaciones futuras es tratar de ser más pro activos y no sólo gestionar las crisis, sino prevenirlas por completo. Debemos aprender la forma de ser mejores Embajadores del Medio Ambiente, usando nuestros corazones tanto como nuestras cabezas tomando las mejores opciones ambientales e inspirar a todos a avanzar hacia un futuro más sostenible. Es lo que nos debemos a nosotros mismos y a todos aquellos que aún están por seguir nuestros pasos.

To learn more please:

Un cordial saludo,

JMCSignature_1.jpg

Traducción de Rubén Arvizu: Rubén Arvizu es Consejero Principal para Comunicaciones con América Latina de Ocean Futures Society.

First Photo: Deepwater Horizon Derrame en el Golfo. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Second Photo: Coral desovando en el Golfo of Mexico. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Third Photo: Los mero Goliath viven entre los manglares durante los primeros años de su vida. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Fourth Photo: Barco camaronero al atardecer. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Fifth Photo: Matthew Ferraro, Director of fotografía de Ocean Futures Society con una barrera empapada en petróleo del Deepwater Horizon. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Sixth Photo: Un cangrejo saturado en petróleo en un pantado de Louisiana. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society

Seventh Photo: Holly Lohuis, investigadora asociada de Ocean Futures Society y personal del Centro Internacional de Investigación y Rescate de Aves liberan gaviotas que fueron rehabilitadas después del derrame petrolero. © Carrie Vonderhaar, Ocean Futures Society